Estudio Masó

Somos un estudio que combina arquitectura y finanzas, un concepto que nació de la necesidad que detectamos entre nuestros clientes. Inicialmente trabajábamos por separado, pero nos dimos cuenta de que muchos clientes interesados en la planificación económica tenían como objetivo construir una casa o invertir en patrimonio, y necesitaban el apoyo de una arquitecta.
Al mismo tiempo, gran parte de las familias que querían construir una casa necesitaban asesoramiento económico para saber qué podían permitirse y qué les podía ofrecer el banco.

Así surgió la idea de crear un espacio donde la arquitectura y la economía se conectan de manera natural.

Facilitando la planificación, la toma de decisiones y la gestión de los proyectos.

Nos gusta ofrecer un asesoramiento completo, pero al mismo tiempo flexible: podemos darte una visión conjunta y global, manteniendo los servicios separados para que cada cliente reciba exactamente lo que necesita.

Hacemos realidad sus proyectos y objetivos.

Nos aseguramos de que cada cliente se sienta respaldado, seguro e informado, sabiendo que sus decisiones arquitectónicas y financieras están bien orientadas.

Pere Masó Planas

Formación Continua 2025 de Nivel 2, PBC i LOPD
Asesor de productos de inversión (según MiFID)

Siempre me ha apasionado el mundo de la economía y entender cómo puede influir en la vida de las personas.
Soy inquieto y emprendedor: aprendí un oficio, creé mi propia empresa y nunca he dejado de buscar nuevos retos.

Lo que realmente me motiva es ver cómo las familias alcanzan sus objetivos. Por eso, dedico tiempo a escuchar y analizar cada caso con detalle, para encontrar la solución más adecuada y realista a cada situación.

Mi forma de trabajar es clara: proximidad, confianza y resultados que aporten seguridad a las personas.

Laia Masó MARTÍ

Siempre me ha fascinado pensar en los espacios donde ocurren las cosas importantes: una sobremesa larga, un reencuentro con amigos, una mañana tranquila de domingo. Con los años descubrí que eso era arquitectura: imaginar y dar forma a los escenarios de la vida cotidiana.

Cada nuevo proyecto es para mí una conversación con las personas que lo habitarán. Escuchar, entender, interpretar y finalmente transformar necesidades en espacios vivos. Creo que un hogar debe tener carácter, debe hablar de quienes lo habitan y, al mismo tiempo, adaptarse al lugar donde se levanta.

Por eso, lo que más me apasiona de mi trabajo es este reto constante: convertir ideas en casas con alma, donde la vida pueda desplegarse con naturalidad.